
El
término “Pinotea”,
se origina en la forma que los indios del sudeste Norteamericano
denominaban a algunas especies de pino debido al alto
contenido de resina de sus maderas y que se utilizaban,
entre muchas otras aplicaciones, para la elaboración
de antorchas (“pine-tea” o “pino-antorcha”).
En este grupo de pinos encontramos cuatro especies dominantes: Pinus elliottii (Slash pine); Pinus taeda (Loblolly pine), Pinus echinata (Shortleaf pine) y Pinus palustris (Longleaf pine), a esta última familia pertenece el Heart pine (Pino del corazón), al que localmente llamamos Pinotea.
El
tronco del pino está compuesto por madera blanda
(sapwood) y madera dura (heartwood).
La madera blanda o sapwood está formada por la madera mas joven que conforman los últimos anillos de crecimiento del árbol, son las capas exteriores del tronco que terminan en la corteza y es el espacio por donde circula la savia. Esta madera tiene una menor densidad que el centro del tronco y su color es mas claro.
La
madera dura o heartwood es el corazón del tronco
formado por la madera mas añeja, de coloración
más oscura, en el que los anillos de crecimiento
son muy finos y lucen “apretados” lo que se
traduce en una madera de mayor densidad y gran resistencia.
El Pinus palustris es la variedad que en su composición presenta el más alto porcentaje de Heartwood vs Sapwood, y por esto se lo denomina Heart Pine, Pino del Corazón, y localmente Pinotea.
La
historia de la Pinotea que conocemos en la Argentina comienza
en los bosques vírgenes del sudeste de los Estados
Unidos, éstos se extendían a lo largo de la
costa atlántica desde Virginia hasta Texas y se internaban
en el territorio hasta los 250 km, cubriendo una superficie
de más de 500.000 km2.
Muchos de éstos árboles superaban los 50 metros de alto y su edad se encontraba entre los 150 y 400 años.
Debido
a su belleza y a su enorme fuerza estructural, la Pinotea
desempeñó un papel importante en el desarrollo
de la Construcción durante la Revolución Industrial.
Se la utilizó extensivamente para la construcción
de viviendas, fábricas, edificios en las ciudades,
y fabricación de muebles.
La escasez de madera en Europa y el crecimiento explosivo de la demanda para abastecer el desarrollo de la Industria y las Ciudades, motivo que grandes cantidades de Pinotea se exportaran a Europa y el resto de América.
A
mediados del siglo XIX los grandes bosques de Pinotea se
habían reducido a sólo el 3% de su superficie
original y todos sus árboles habían sido procesados
para abastecer la demanda aún creciente.
El lento crecimiento del árbol de Pinotea respecto de otras variedades, es la razón por la que no se la consideró para continuar su explotación comercial.
En la actualidad es posible conseguir pequeñas cantidades de Pinotea “nueva” producida de árboles de 70/80 años, pero dista mucho de alcanzar la belleza, el color y la historia que nos ofrece la Pinotea Clásica, obtenida de los añejos árboles de los bosques vírgenes.
La
Pinotea es un recurso limitado y por su lento crecimiento,
no renovable, por lo tanto la mejor manera de obtener y
resguardar esta madera es a través de los procesos
de reciclaje que se inician con las demoliciones.
Nosotros nos abastecemos directamente de los principales demoledores locales, una vez obtenida la madera en bruto, que puede estar en forma de piso o de tirante, se la examina meticulosamente para liberarla de clavos, herrajes y suciedad, y se la procesa con las herramientas y el personal calificado para reducir al mínimo el desperdicio de aserrín.
Maderas Navarras S.R.L. es proveedora de estudios de arquitectura, compañías constructoras, decoradores y clientes particulares.
Descubra y comparta con todos nuestros clientes la elegancia, la cálida belleza y la historia, que hacen de la Pinotea una madera clásica, única, e irrepetible.
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